Impulso al Empleo

Para el modelo de desarrollo que pretendemos impulsar, el empleo y, de manera más general, el trabajo, son factores relevantes. El trabajo de calidad es la principal herramienta para empoderar a las personas, igualar las oportunidades, generar derechos y construir una sociedad más igualitaria e integrada; asimismo, la generación de trabajos de calidad es un poderoso instrumento para generar alternativas a las que ofrece el delito organizado y de esta forma construir una sociedad más segura. Además, en una sociedad demográficamente sin crecimiento y envejecida como la uruguaya, la creación de nuevos puestos de trabajo de calidad resulta fundamental para mantener un sistema de seguridad social sostenible. 

Durante los dos primeros gobiernos del Frente Amplio se avanzó fuertemente en la creación de puestos de trabajo. En este período mejoró la incorporación de la mujer al mercado de laboral, aunque la tasa de empleo femenina continúa siendo menor que la masculina, por lo que las mujeres no están pudiendo desplegar aún todo su potencial en este sentido. 

En tanto, a partir de 2014 comenzó una caída del nivel de ocupación, en el marco de un menor crecimiento económico. En este contexto, poblaciones específicas, como los jóvenes, o los excarcelados, presentan mayores dificultades a la hora de conseguir empleos de calidad, al igual que ocurre con quienes habitan en ciertas regiones del país o en barrios empobrecidos de los principales centros urbanos. 

Transformaciones en el empleo 

La situación de nuestro país está inserta en un mercado laboral global que se encuentra en profunda transformación. La irrupción de la automatización, la robótica y la inteligencia artificial está modificando fuertemente el trabajo en todo el mundo, destruyendo empleos conocidos y generando otros nuevos al mismo tiempo. En el futuro sobrevivirán fundamentalmente los trabajos más creativos y los vinculados a habilidades sociales y emocionales, muchos de ellos con vínculos laborales muy diferentes a los actuales. Esta nueva realidad podría incrementar el nivel de precarización laboral. Esta situación afecta y afectará no sólo los derechos de estos trabajadores sino la sustentabilidad del sistema de seguridad social. Asimismo, el impulso al emprendedurismo, que resulta fundamental en el nuevo esquema productivo, tiene que desarrollarse sin que con lleve una precarización del empleo. 

En este complejo contexto resulta posible crear muchos miles de nuevos puestos de trabajo de calidad; de hecho, el Frente Amplio ya ha creado cientos de miles en los sucesivos gobiernos. Pero el asunto no es prometer una cifra sino explicar cómo hacerlo. 

Los ejes del crecimiento 

El camino que entendemos necesario para alcanzar el objetivo tiene cuatro grandes ejes. En primer lugar se apunta a potenciar los instrumentos para generar inversiones en el marco de las oportunidades que ofrece la nueva economía que está moviendo al mundo; por ejemplo, la incorporación de las energías renovables en nuestro país generó una gran cantidad de puestos de trabajo. Por otro lado, resulta imprescindible capacitar a los trabajadores y las trabajadoras para la transición hacia esta nueva economía. Esto es particularmente relevante para nuestro país, ya que solo una baja proporción de la población uruguaya ha culminado la enseñanza media superior. En tercer término, es necesario impulsar instrumentos específicos para los sectores de la sociedad con mayores dificultades para conseguir empleo. Por último, en paralelo con lo anterior, es necesario continuar avanzando en el nivel de formalización del trabajo. 

Estas ideas se describen a continuación:

1 – IMPULSAR INSTRUMENTOS PARA PROMOVER INVERSIONES EN LOS SECTORES DE LA NUEVA ECONOMÍA.

2 – SISTEMA NACIONAL DE FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN PARA LA TRANSICIÓN LABORAL.

3 – IMPULSO AL EMPLEO PARA SECTORES CON MAYOR DIFICULTAD.

4 – CREACIÓN DE UN SISTEMA NACIONAL DE FORMALIZACIÓN DEL TRABAJO.