Ética pública y transparencia

Se trata de dos condiciones fundamentales que debe cumplir el Estado que precisa nuestro país. En primer lugar, la probidad es una condición insoslayable. No hay corrupciones chicas y corrupciones grandes; todas son éticamente inadmisibles y políticamente inaceptables. Por otro lado, la transparencia es el principio básico del gobierno abierto, que debe ser una de las características de un Estado inteligente. Para garantizar estas dos características: 

· El Estado inteligente debe contar con los mejores instrumentos disponibles para evitar la corrupción. Por estas razones hemos diseñado un Sistema Nacional de Prevención de la Corrupción que incluye al menos cuatro iniciativas: 

  • El fortalecimiento de la JUTEP, dotándola de recursos humanos y financieros que le permitan cumplir su función. 
  • Impulsar la lógica de transparencia activa, ampliando las declaraciones juradas de patrimonio y de conflictos de interés para un número mayor de cargos de confianza y de funcionarios con 

responsabilidades relevantes, incluyendo familiares, y realizando un seguimiento posterior al cese del cargo. 

  • Estudiar la ampliación de la declaración jurada de conflictos de interés para funcionarios en organismos de control y regulación. 
  • Realizar ajustes normativos en las tipificaciones de los delitos de corrupción, tomando como referencia las mejores prácticas a nivel internacional. 

· Vamos a potenciar un gobierno abierto y transparente, no sólo para empoderar a la ciudadanía, permitiéndole opinar con mejor información y de esta forma tensar al gobierno para que mejore su accionar, sino para garantizar sus derechos individuales y colectivos, permitiéndole el acceso y control de los datos que el Estado almacena y gestiona. Para ello, vamos a: 

  • Poner los datos que maneja el Estado a disposición de la ciudadanía, disminuyendo la necesidad de realizar pedidos de acceso a la información. 
  • Preparar especialmente información para ser compartida con la gente. 
  • Generar mecanismos de gobernanza de la información en los que la ciudadanía juegue un papel fundamental.