Salud

El sistema de salud tiene y deberá tener un lugar insoslayable en cualquier política, pero para que las personas gocen de calidad de vida y se reduzcan las desigualdades sociales que se producen en el punto de partida y en las oportunidades, es fundamental un nuevo impulso al desarrollo humano. Para alcanzar mejores resultados en dimensiones tan importantes como la mortalidad prematura o las probabilidades de enfermar, no es suficiente con garantizar cobertura sanitaria, sino que hay que orientar la política hacia las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen. 

La creación del Sistema Nacional Integrado de Salud y del Seguro Nacional de Salud como mecanismo de financiación basado en un fondo público de mancomunación, (FONASA), ha permitido avanzar y estabilizar un sector con crisis endémicas, prestadores públicos absolutamente desbordados con presupuestos mínimos y prestadores privados que cerraban dejando desamparados a usuarios y trabajadores. Se integraron paulatinamente diferentes colectivos: trabajadores y pasivos, cónyuges, concubinos e hijos menores o con discapacidad, así como empresarios unipersonales, entre otros. Se amplió y garantizó el acceso a la atención y se bajaron los gastos de las familias. Se permitió a los usuarios del Seguro la elección de prestador público o privado, al mismo tiempo que se definía, por primera vez en el país, un Plan Integral de Atención a la Salud (PIAS) que, mediante una lista taxativa, garantiza las mismas prestaciones a todos los ciudadanos. 

Importa destacar el desarrollo de programas de salud en áreas sensibles y la definición de Objetivos Sanitarios Nacionales priorizando 15 problemas críticos de salud, definiendo metas a 2020 e intervenciones específicas para alcanzarlos como un paso importante para salir de la atención a demanda. Se alcanzaron resultados destacables, tales como la caída de la mortalidad infantil y mortalidad materna, la disminución del embarazo adolescente, la mejora en los índices de enfermedad cardiovascular y respiratoria vinculada al consumo de tabaco. 

Sin embargo, la realidad demográfica, el aumento en la esperanza de vida, la situación económica y social, la elevada prevalencia de obesidad y sobrepeso y los hábitos sedentarios, el aumento de los accidentes de tránsito, las altas cifras de suicidios y la violencia de la sociedad en general, entre otros factores, representan aspectos a considerar urgentemente porque afectan sustantivamente la calidad de la salud de la población. Las enfermedades cardiovasculares, cánceres, problemas respiratorios crónicos y diabetes, llamadas enfermedades no transmisibles, son la principal causa de enfermedad y mortalidad en nuestro país. Es imprescindible avanzar mucho más en un abordaje integral de estos problemas de salud, donde la prevención juegue un rol fundamental en relación con la alimentación, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo nocivo de alcohol y la contaminación ambiental. Al mismo tiempo el sistema de salud debe transformarse más para mejores respuestas a estos problemas prioritarios. 

Para lograr un verdadero desarrollo humano es necesario garantizar equidad desde la primera infancia, sostenida en la infancia y en la adolescencia. Los problemas durante la primera infancia tienen graves consecuencias para la salud de los niños y para la sociedad en su conjunto. Invertir en los primeros años de vida es una de las medidas más importantes para reducir las inequidades, estimular las posibilidades de desarrollo integral de las personas, prevenir patologías de la edad adulta, en suma, ganar en calidad de vida individual y colectiva. Promover un envejecimiento 

sano y activo es el principal desafío en la sustentabilidad de los sistemas de salud en el mundo. Es necesario un Sistema de Salud eficaz y eficiente, una autoridad sanitaria con capacidad rectora y reguladora, articulada con las políticas económicas, productivas y sociales, y una ciudadanía informada, consciente y participativa. 

En esa estrategia integral queremos destacar algunas acciones: 

1 – PLAN NACIONAL DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE

2 – ATENCIÓN INTEGRAL A LOS PROBLEMAS DE SALUD

3 – FORTALECER LA RESOLUTIVIDAD OPORTUNA DE LOS PROBLEMAS DE SALUD

4 – FORTALICER LA RECTORÍA EN SALUD Y UNIVERSALIZAR EL SEGURO NACIONAL DE SALUD